El viaje más importante: el interior

“Me mudé al bosque porque deseaba vivir deliberadamente, hacerle frente sólo a los hechos esenciales de la vida, probar si podía no aprender lo que tenía para enseñarme, en vez de quedarme esperando la hora de mi muerte para darme cuenta de que no había vivido”. – Henry David Thoreau

Este artículo se inspiró en una conversación que mantuve años atrás en una bucólica playa de Phuket, lejos del ruido y del estrés, con mi buen amigo Hiro, arquitecto tokiota, epicúreo y adepto del Budismo “funcional”. Los dos habíamos participado, días antes, en un foro internacional sobre Transformación Digital en Bangkok, y tras unas cuantas cervezas, la discusión cambió de rumbo luego de un comentario que lanzó Hiro sobre la dificultad para un nómada de definirse, mantener relaciones estables y buscar un sentido en estas continuas migraciones.
Debo admitir que por entonces solía pensar que las definiciones y los «sentimentalismos» no eran importantes, e incluso que eran un tanto superficiales, ya que en realidad mi único propósito era conseguir rentabilizar mi negocio y los de mis clientes. Mi vocabulario se ceñía a palabras como: Cashflow, ROI, flujos, funnel, rentabilidad, social media, rebound…

El método Kaizen para el mejoramiento continuo

La técnica definitiva japonesa para vencer la pereza

Volver al gimnasio, aprender un idioma, estudiar algo nuevo, comer mejor… Todos comenzamos el año cargados de buenos propósitos, pero con el paso de los meses la mayoría se quedan en agua de borrajas.

Algunos no encuentran nunca el momento de comenzar sus nuevos proyectos o simplemente acaban dejándolo todo para otro día. Otros realizan una buena planificación, pero suelen pasarse de exigentes y pronto comienzan a fallar. ¿Sabes por qué sucede esto?